
Como el sol muerto entre las nubes,
mis reclamos estremecen;
soy el preso que del brillo de un ocaso se alimenta,
porque cuantifico mis plegarias de la forma mas frenética;
dulce clamor que con la calma de la tarde se repliega.
...Siento la quietud de la esperanza,
con el viento que me envuelve,
entre los lazos de una sombra,
porque convivo con el ultimo brillo de un sol que se oculta,
tras esconderse del nocturno sabor con la manta que oscurece.
Es una tarde hermosa, y me encuentro aqui,
escribiendo;
porque esta en lo mas profundo,
y es necesario expresarlo;
para después sentirme mas tranquilo,
para después mostrarlo,
para brindarme en esta secuencia de emociones que me embriagan,
con las vides de un tormento,
la catarsis en un sentimiento...
...el mio.

Las palabras encuentran su razón de ser en tu poesía.
ResponderEliminarGracias por compartirlo.